Tengo un rincón en la cama que ya no entiende nada y me pregunta por vos. Tengo una mitad que se queja y la otra que no me deja escapar del dolor. Tengo una tremenda ceguera y no va a ser la primera vez que vuelva a empezar, porque ya no estas a mi lado, por el bien de los dos.
Y otra vez seremos dos extraños, otra vez volver a hacernos daño, otra vez estoy en el fondo del dolor y otra vez tu y yo.