Ella es mi novia desde que me acuerdo, amor del bueno desde que la vi, yo ya tenía un espacio en mi cuaderno para pintar su nombre y presumir. Me quiso cuando al borde de la meta llegué penúltimo en la maratón, me quiere de insensible o de poeta de genio, de ministro o de bufón. Ella es mi novia y no anda con chantajes ni pone reglas de fidelidad, me ha alcahueteado a cada personaje sin importarle la exclusividad. Me quiere igual si voy de guerrillero o gano el premio Nobel de la paz, le da igual si voy de último o primero, si estoy de conformista o de tenaz. Mi novia se me está poniendo vieja y le está costando un poco caminar, tres meses sin venir y ella en bandeja le sirve otro café para su amor. Mi novia se me está poniendo vieja y yo que me empezaba a enamorar del peso de las cosas que aconseja, de su don universal de perdonar. Mi novia siempre tiene un plato puesto por si algún día pienso regresar y preparó en el banco un presupuesto por si podría algún día necesitar. No hay curva que me aleje de mi novia si nunca hubo en sus labios un quizás y aunque la analogía ya es tan obvia sabrás que te hablo sólo a ti, mamá.
Feliz día a mis dos mamás, a las mujeres que mas amo, a mi inspiración y mis ganas de seguir.