¿Cómo te animás cuando
bailas a desafiar al tiempo? ¿Cómo te olvidás de lo que pasa si te estás
moviendo? ¿Cómo te reís y me mentís? ¿Cómo te vas perdiendo? ¿Cómo despegás el
suelo? ¿Cómo transitás el duelo? No di más y le di noches exóticas a mis ideas
neuróticas para poder encontrarte. No hay un consuelo para el duelo más que la
resignación, es el dolor o el olvido y este vacío soy yo. Y en nuestros actos
más secretos nos detenemos a pensar, yo anduve algún tiempo muerto, me gusta
resucitar.