Querido John.

-¿Ahora bebes?
-Solo un vaso, o dos, en la cena. Tim me hizo empezar, hace algunos años. ¿Por que me estas mirando de esa manera?
-¿Como te estoy mirando?
-De una manera diferente.
-No se como quieres que te mire. Estas diferente. No se porque vine aquí  ¿Lo que estamos haciendo? Estamos comiendo y conversando y nadie esta diciendo nada.
-¿Que quieres que diga? ¿Sobre que quieres hablar?
-¿Por que no me llamaste? ¿Por que no me llamaste? Quiero decir, ¿no crees que merecía mas explicaciones que una carta? Podías haber llamado. Darme una oportunidad de hacerte cambiar de idea. ¿No crees que me debías eso?
-No pude.
-¿No pudiste? ¿Me querías tan poco que no pudiste llamar? ¿Porque?
-Por que no pude.
-¡Dame una respuesta!
-No pude.
-¡Quiero una respuesta!
-Porque solo con oír tu voz yo habría cambiado de idea. ¿Es eso lo que querías oír John? ¿Viniste hasta aquí para eso? ¿Crees que no fue fácil tenerte allá y quedarme sin ti? ¿Sabias que todos los días mi vida era una lucha sin ti? Tim estaba enfermo y me necesitaba. Necesitaba de mi ayuda para poder con Alan y con todo. Estaba sola y no tenia idea de qué estaba haciendo. No planee esto. No sabia que esto iba a pasarme. Pero me sucedió. ¿Crees que no lo intente? Tome el teléfono mil veces para intentar llamarte. ¿Crees que yo quería estar aquí  frente a ti, así? Yo hice una elección.
-Lo sé. Tengo que irme.
-¿Nos veremos pronto, entonces? Como lo hacíamos antes. Yo lo digo y tu respondes ¿recuerdas? John.. solo dilo.
-Adiós, Savannah.